Legalizar una instalación es dejarla documentada y registrada ante el organismo competente. Es lo que permite contratar suministro, abrir una actividad o acreditar ante un seguro o una inspección que la instalación cumple.

Según el tipo y la potencia de la instalación, el trámite puede requerir sólo certificado de instalación o además proyecto técnico e inspección por organismo de control. Valoramos cada caso y decimos qué hace falta realmente, sin añadir trámites de más.

La legalización la firma una empresa instaladora inscrita en el RII: la nuestra lo está, con el número 10B-D00-46098152.