Casi todo el mundo lo llama boletín. Su nombre oficial es Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) y es el documento en el que una empresa instaladora autorizada acredita que una instalación de baja tensión cumple el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.

Cuándo te lo van a pedir

Son cuatro situaciones habituales:

  • Dar de alta la luz en una vivienda o local que lleva tiempo sin suministro.
  • Ampliar la potencia contratada, porque la nueva potencia tiene que estar amparada por la instalación.
  • Abrir un local o cambiar de actividad.
  • Después de una reforma que modifica la instalación de forma sustancial.

Quién puede emitirlo

Sólo una empresa instaladora de baja tensión habilitada. No es un trámite administrativo que se rellene a distancia: exige comprobar la instalación físicamente. Si alguien ofrece firmar un boletín sin verla, está certificando algo que no ha verificado, y ese papel no protege a nadie.

Qué se comprueba antes de firmarlo

  • Cuadro y protecciones: que existan, que correspondan a los circuitos y que disparen.
  • Toma de tierra: continuidad y valor de resistencia, medidos.
  • Aislamiento de los circuitos.
  • Secciones de cable acordes a las protecciones instaladas.
  • Estado general de mecanismos, cajas y canalizaciones.

Y si la instalación no cumple

Entonces no se puede certificar tal y como está. Lo normal es que las deficiencias sean corregibles: cambiar el cuadro, añadir protección diferencial, resolver la toma de tierra o sustituir un tramo de cable. Lo sensato es pedir una revisión previa, saber qué falta y presupuestar la adecuación, en vez de descubrirlo el día que hace falta el alta.

Cuánto dura

El certificado refleja el estado de la instalación el día en que se emite. Las comercializadoras suelen exigir uno reciente y, para vivienda, no aceptan certificados con demasiada antigüedad. Si el tuyo tiene muchos años, cuenta con que te pedirán uno nuevo.